- Afirma que Estados Unidos utiliza el tratado como instrumento de presión y llama a la clase política mexicana a no caer en narrativas alarmistas.
Monterrey, México, 06 de julio de 2026.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) demuestra que el acuerdo comercial ha dejado de discutirse sólo en términos económicos y hoy está fuertemente influido por decisiones políticas, afirmó el aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León, Waldo Fernández.
El Senador con licencia explicó que la estrategia del gobierno estadounidense busca fortalecer su posición negociadora rumbo a la siguiente ronda de conversaciones entre ambos países.
“Es una estrategia de presión porque también ellos mismos anuncian que a partir del 20 de julio se vuelven a sentar las partes de México y Estados Unidos”, dijo Waldo.

“Es una negociación comercial y me da pena a veces ver la ingenuidad de la clase política mexicana que se sube a este tren, de visiones fatalistas de algo que no ha pasado; sobre todo deberíamos de entender la personalidad del Presidente Trump y la estrategia en una negociación comercial”, agregó.
Waldo consideró que el uso político del tratado no debe sorprender, ya que cada país busca fortalecer su posición antes de alcanzar acuerdos.
“Ellos evidentemente mandan la señal que dicen ‘se cancela el T-MEC’, teniendo la posibilidad de hacerlo de inmediato en seis meses, lo patean a 10 años, porque saben que va a aumentar la presión para la negociación. Y la clase política mexicana cae en el ‘garlito’ y lo que hacen es empezar con sus temas fatalistas cuando lo que están buscando es presionarnos para tener una mejor negociación”.
El legislador sostuvo que el verdadero reto para México es responder con visión estratégica y evitar que el debate interno termine fortaleciendo la posición negociadora de Estados Unidos.
“En el último año México ha aumentado sus exportaciones. En el último año la tasa promedio de aranceles que se ha pagado de los envíos de productos mexicanos a Estados Unidos ronda el seis por ciento. Es la mejor tasa del mundo”, dijo Waldo. “Somos el país más beneficiado en la relación comercial con Estados Unidos y es normal que ellos pretendan generar incertidumbre para meter presión”.
