Plumas con Fuente

Sácale Punta: Recibirán a Sheinbaum con el Estado volteado al revés

Por: El Puntilloso

DESPERTAR AL TIGRE, SUICIDIO POLÍTICO


Si el gobernador Samuel García hubiera revisado los detalles de la renuncia del entonces gobernador Eduardo A. Elizondo en junio de 1971, al día siguiente de aprobarse por el Congreso del Estado la Ley Orgánica que le dio su autonomía a la UANL, no se hubiera metido entre las patas de los caballos, o más bien, entre las garras del tigre, como acaba de hacer.

Y muy mal “timing” escoger hacer tantas olas políticas justo cuando se prepara la llegada de la Presidenta Claudia Sheinbaum a Nuevo León este domingo, quien lo que menos espera es que le abollen la corona de su Segundo Informe con entuertos políticos .

Volviendo a la Universidad, esa ley tiene ya 55 años cumplidos, ha tenido una sola reforma y fue en 2023 para garantizar que los hijos de policías fallecidos en el cumplimiento de su deber tengan garantizada una beca en la UANL para sus estudios de bachillerato y carrera profesional. Lo demás sigue intacto y está por verse si un gobernador puede romper una coraza blindada.

Debido a que Eduardo A. Elizondo no aceptó que el Presidente Luis Echeverría le enmendara la plana cuando se negaba a concederle la autonomía a la UANL como exigían sus estudiantes y maestros, prefirió aventar el arpa porque consideró que el mandatario federal le estaba “rayando sus libretas”.

En el fondo, solo evidenció que no pudo sacar adelante la encomienda del famoso Grupo Monterrey (llamado luego el G10, pero dicen que ya quedan unos cuántos), que exigía reprimir toda demanda estudiantil y expresiones de izquierda para erradicar de Nuevo León la “amenaza de los comunistas”.


Apenas dos años antes, en 1969, el Tec de Monterrey expulsó a su planta de maestros jesuitas, así como a un numeroso grupo de estudiantes tipificados como de izquierda, luego de que realizaron movilizaciones de protesta contra la masacre de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968.


LOS ENCARGOS INCUMPLIDOS

El objetivo de Elizondo, por encargo del grupo empresarial regiomontano, era controlar la entonces Universidad de Nuevo León para expulsar la “infiltración comunista”, por lo que la promulgación de la autonomía universitaria fue lo último que pudo soportar.

“Serví lo más y lo mejor que pude”, dijo Elizondo ante el Congreso la mañana del 5 de junio de 1971, cuando apenas el día anterior habían aprobado la Ley Orgánica que le concedió la autonomía a la UANL.

“Estoy seguro de la buena fe que los animó para buscar una solución al conflicto existente, pero me parece que se sacrificó lo esencial en aras de una paz temporal que poco significa. En mi modesta opinión, el medio adoptado (la Ley Orgánica) precipitará a nuestra Alma Mater en un abismo del que difícilmente podrán rescatarla las generaciones venideras”, expresó.


LO HIRIERON EN EL ORGULLO

El problema era que el documento aprobado había sido elaborado por la Presidencia de la República y pasaba por encima de la reforma que el mismo Gobernador había puesto en marcha apenas dos meses antes, el 2 de abril, la famosa “Ley Elizondo”, que fue rechazada por los estudiantes.

“Promulgar y hacer publicar el decreto referido significaría actuar en contra de mis convicciones de universitario y de ciudadano; vetarlo implicaría problemas sociales y políticos muy graves y complejos.

“Ante tal situación considero mi deber retirarme del honroso cargo que ostento y que he procurado desempeñar aplicando a ello todas las fuerzas de mi cuerpo y todas las luces de mi entendimiento. “Nada me será más placentero que constatar el progreso de la Universidad de Nuevo León en beneficio de la comunidad en que vivimos”.

A 55 años de distancia, parece que Elizondo se equivocó y su renuncia fue más bien motivada por su poca tolerancia a la frustración de no haber podido sacar el encargo del empresariado, sumado a la humillación de que el Presidente Echeverría dictara la nueva ley que rige hasta hoy en la UANL.


EL ÚLTIMO TANG-O NARANJA

Como si no trajera lumbritas prendidas con el Congreso del Estado, con la Suprema Corte, con los opositores políticos y con la dirigencia nacional de Morena, el gobernador Samuel García abrió un nuevo frente con la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Desde hace muchos meses, o más bien desde el año pasado, dijimos aquí que Mario Alberto Garza Castillo brincó de la Facultad de Derecho y Criminología a la Secretaría General impulsado por el mandatario estatal.

Como si él y sus asesores no supieran que las elecciones de Rector se sincronizan casi siempre con el periodo de transición del gobernador electo, o sea hasta dentro de un año.

Hacerlo en el quinto año no solo es un insulto para los tiempos políticos de la UANL, sino una grosería para el actual Rector y la Junta de Gobierno, así como violentar la autonomía y la Ley Orgánica de la Máxima Casa de Estudios.


MANO PACHONA Y DE MALA SUERTE

Hace falta no solo revisar la historia de Elizondo, sino también la de otros gobernadores como Benjamín Clariond, quien encarceló de la manera más injusta al ex rector Manuel Silos, porque finalmente salió absuelto y le ganó a la UANL todos los juicios laborales y salarios caídos de rector.

Y en el sexenio siguiente, el de su primo Fernando Canales Clariond, mientras Silos salía absuelto, Xavier Doria, quien fungió como el tesorero de Benjamín Clariond, fue encarcelado y obligado a restituir al erario 173 millones de pesos, hechos en los que se vio involucrada una trabajadora doméstica (Apolinaria Collado) a quien se le hacían los depósitos de los recursos desviados.

Y debido a que Manuel Silos no completó su rectorado de seis años, Reyes Tamez fue el siguiente rector, quien a mitad del sexenio de Canales concluyó su encargo y con la “mano azul” del entonces mandatario panista, se eligió como sucesor a Luis Galán Wong.

El rectorado de Galán Wong duró solo un periodo de tres años, ya que durante la transición del gobierno de Canales al de Natividad González Parás, se le envió un mensaje muy directo pero muy “diplomático”: Que no buscara la reelección porque había un expediente en su contra.


EL RECTOR DEL PAN, DESCARRILADO

A diferencia de Samuel García, todo indica que Galán Wong si elegía sus batallas, porque en aquel verano de 2003, desistió de su proyecto de reelección cuando lo cabildeaba mediante reuniones con directores de Preparatorias y Facultades.

¿Cuántos artículos editoriales aparecerán hoy en defensa del prócer de la democracia, ex presidente de la Comisión Estatal Electoral y cuasi rector, Mario Alberto Garza Castillo, para quedar bien con el “padrino”? No faltará quién se atreva…


Por lo pronto, los seis aspirantes de Morena a la Coordinación Estatal, fueron los encargados de defender a la UANL de la embestida del gobernador Samuel García para tratar de controlarla con un Rector títere como sucesor del actual, Santos Guzmán López, a quien le intentan adelantar su salida con una vulgar catafixia al estilo Chabelo: que deje ya el octavo piso de la Torre de Rectoría.


Desde ayer por la tarde circula en redes sociales un desplegado firmado por Clara Luz Flores, Judith Díaz, Tatiana Clouthier, Andrés Mijes, Waldo Fernández y Felipe de Jesús Cantú en el que exigen el respeto a la autonomía y el cese de las presiones del gobernador Samuel García.

Según lo que ha trascendido, a cambio del interinato para perfilar a Mario Garza Castillo desde ya, le darían al actual mandamás de la UANL la Secretaría de Salud que no quiere soltar Alma Rosa Marroquín, porque la van a mandar a pelearse al Congreso del Estado como diputada local. Y falta que gane…


OTRA LUMBRITA… CON EL CONGRESO

Los Grupos Legislativos del PRI, PAN y PRD advirtieron al Gobernador Samuel García que no van a ceder ante ataques, presiones o chantajes para aprobar deuda o un Presupuesto a modo, luego de los señalamientos del mandatario contra Lorena de la Garza, Presidenta de la Comisión de Presupuesto, a quien le recordó que fue inhabilitada 10 años “por corrupta”.

La respuesta molesta de las bancadas no se hizo esperar: Le recordaron que Lorena de la Garza encabezó las reuniones y el proceso que llevó a la aprobación del Presupuesto 2026, después de escuchar a institutos, organismos y dependencias, mismo documento que después fue vetado por el propio Gobernador.

Ya encarrerados, las bancadas que controlan la administración en el Congreso del Estado, señalaron que pedir que se quite a una Presidenta de Comisión porque no acompaña las decisiones del Ejecutivo es meterse en asuntos que sólo le corresponden al Congreso.


Y para remachar y que se entienda, dejaron claro que el Poder Legislativo no es una oficina del Gobernador ni va a cambiar a sus integrantes para acomodarle una negociación a modo.

Y como remate a la respuesta al Ejecutivo, PRI, PAN y PRD sacaron a relucir los resultados electorales de 2024 y que aseguraron que, le gusten o no, el Gobernador debe respetar, porque los ciudadanos eligieron un Congreso plural y el último clavo: en Monterrey votó por una opción distinta a la representada por su esposa.


ENREDA AL “PATO” SU LENGUA DE “SAPO”

Pese a la respuesta timorata de la Fiscalía General del Estado en la carpeta de investigación en la que aparece como indiciado el “Pato” Zambrano en un caso de despojo de inmueble, el rapaz personaje no ha dormido tranquilo las últimas noches.

Mientras la Fiscalía de Justicia le ofreció al “Pato” un “criterio de oportunidad”, ocioso a todas luces, dadas las pruebas presentadas en video de redes sociales en las que todos los involucrados se exhiben “confesos” por hallarse en flagrancia al dar como legal un despojo, la afectada no se dio por vencida.

La mujer dueña de la propiedad invadida decidió brincarse al Vicefiscal Luis Enrique Orozco, el mismo mago que convirtió al “Pato” en “Sapo” al transformarlo en soplón contra sus propios asesores legales y del Comité Estatal de Movimiento Ciudadano (el pato le tiró a las escopetas) y se fue directamente con un Juez de Control a pedir justicia contra la difamación y las amenazas.

Ahora el abogado del “Pato” lengua de “Sapo” pidió ampliar a 144 horas adicionales el plazo para presentar pruebas en favor de su cliente. Traigan las palomitas…


OTRO ESCÁNDALO CON RESIDENTES DE MEDICINA

Otro escándalo en México con médicos residentes, esta vez en el Centro Médico Nacional de la Ciudad de México que ha levantado ya la atención de medios internacionales europeos y estadounidenses.

El problema fue un contagio masivo agudo que tiene a 135 residentes infectados por salmonelosis y por lo menos 70 de ellos permanecen aún internados, algunos en cuidados intensivos ante el riesgo de shock hipovolémico debido a la diarrea y los vómitos intensos que han sufrido en los últimos días.

El escándalo estalló desde el 29 de agosto cuando muchos de ellos empezaron a reportar a sus superiores problemas de vómitos y diarreas y el colmo fue que sus jefes les prohibieron incluso pedir permiso para ir al baño.

Otra vez aparecen en la historia los coordinadores hospitalarios responsables de los residentes como tiranos, abusivos e inconscientes con las necesidades de salud mínima de los residentes de los que son jefes y guías.

Anoten dos nombres de jefes tiranos: Rocío Natalia Gómez y el Jefe de Enseñanza, Víctor Hugo Rosales, quienes hoy tienen velas prendidas para que no haya ningún deceso…


EL ESCÁNDALO LLEGA A EUROPA

Por lo pronto medios como El País ya subieron su nota y le dieron vuelta alrededor del mundo con este escándalo y mientras tanto en la UNAM, de donde provienen gran parte de los residentes, ya realizan una investigación debido a que se sospecha que la fuente primaria de contagio fue en la cafetería del propio hospital por alimentos descompuestos.

Se trataría específicamente de los alimentos asignados a los residentes, donde se halla el mayor brote de contagio. No ganamos para escándalos con médicos tiranos cuando son jefes de residentes en los hospitales de este país.

Muchos alegan que es parte del sacrificio y la cultura del esfuerzo a la que deben someterse los médicos en formación para ser buenos durante el ejercicio de su profesión. Habrá que creerles…

Es viernes, día de viajar ligero… Buen fin de semana. Nos leemos el lunes.