Por: El Puntilloso
KARINA: SE TRAGARON UN MONTAJE
Como era de esperarse, la famosa inscripción de Karina Barrón para una diputación federal por Morena resultó ser falsa y una mera usurpación de identidad, como ya lo difundió ayer la propia interfecta mediante un video en sus redes sociales.

Por eso causaba extrañeza que con una sentencia ejecutoriada que compromete los derechos políticos, además de un acuerdo con la parte afectada para no buscar cargos públicos, en este caso Waldo Fernández, quién le ganó el juicio, sonaba fuera de toda lógica jurídica y política que Karina hubiera caído en algo tan ingenuo y también que Morena le diera entrada.
Lo que sigue es que quienes siguen lucrando con ese juicio, revictimizándose en un papel que ya no les va después de haber ganado y expresado satisfacción porque se impartió justicia, ya no traten de hacer arder la pólvora mojada y cierren en definitiva ese expediente.
Habrá que ver el giro que tomen ahora los actores inconformes con Clara Luz Flores, porque una de las principales armas que lanzaron era que Karina Barrón se había sumado al equipo de la Coordinadora de Morena.

Como se anticipaba, lo que Karina planea ya es demandar al autor intelectual de los documentos falsos, uno enviado supuestamente hace unas semanas a la Presidenta Claudia Sheinabaum y el registro apócrifo en Morena que se devoraron completito los cuatro ex aspirantes a la coordinación. Traigan las palomitas…
ES TIEMPO DE CONSTRUIR CANDIDATURAS
¿En cuánto tiempo se construye un candidato a la gubernatura de Nuevo León? Es una buena pregunta si recordamos que en los últimos procesos electorales, por ejemplo el de 2009, cuando el entonces Secretario General de Gobierno, Rodrigo Medina de La Cruz, quien había asumido el cargo desde julio de 2007, fue el candidato del PRI y luego ganó la gubernatura sin ser el favorito en las encuestas.
Si bien se le perfiló en un proceso de precampaña durante ese tiempo desde el segundo cargo más importante del Gobierno, su renuncia fue hasta los primeros días de febrero de 2009 y el 5 de febrero se inscribe como precandidato ante el PRI y hace una precampaña que concluyó el 14 de marzo.
Finalmente se alzó con la candidatura definitiva y la campaña formal inició hasta el mes de abril y concluyó en junio y las elecciones fueron el 5 de julio, cuando Rodrigo Medina obtuvo el 49 por ciento de la votación emitida y su principal competidor, Fernando Elizondo Barragán, el 43.4. El priista se alzó con el triunfo con más de cinco puntos, pese a que el PAN ganó la alcaldía de Monterrey.
NADIE QUIERE SER CANDIDATO LÍDER
Elizondo había iniciado la campaña oficial como el favorito, así que la construcción de candidaturas no es precisamente un obstáculo para los partidos políticos cuando hay estrategia y sobre todo, cuando hay programa de gobierno y ganas de hacer una campaña fuerte, decidida y sobre todo, con propuestas.
Pero también sin dejarse llevar por coyunturas externas, como en aquel momento Fernando Elizondo se retiró varios días de la campaña, acatando según él las reglas dictadas desde el Gobierno Federal para la prevención de la influenza AH1N1, que en aquel tiempo se consideraba como algo muy parecido al Covid, toda proporción guardada, porque no tenía los tintes de una pandemia, sino más bien de una epidemia nacional que ya había cobrado algunas vidas.
Si bien había riesgos de que los hospitales se saturaran, pero no al grado que ocurrió en el 2020 con el Covid, esa ausencia le costó demasiado caro a Fernando Elizondo al bajar la guardia por unos días.
Mientras el panista se guardaba en su casa acatando las recomendaciones sanitarias, Rodrigo Medina y su equipo de campaña reforzaron el paso y se dedicaron a repartir cubrebocas y sanitizadores en los cruceros, en las paradas de camiones, en la calle en general y eso le disparó las preferencias electorales. Lo demás es historia.
MORENA Y LA APUESTA DE CITLALLI
Llama la atención la declaración contundente de Citlalli Hernández, la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena al señalar que la decisión de Nuevo León está dada y es irrevocable.
Esta declaración golpeó duramente el fin de semana el acuerdo que lograron Tatiana Clouthier, Judith Díaz, Waldo Fernández y Andrés Mijes para desconocer a Clara Luz Flores como la coordinadora estatal, al señalar que tiene demasiados negativos como para convertirse en la eventual candidata a la gubernatura el año próximo.
Pareciera que Citlalli Hernández le está apostando a que se pudra en el olvido el reclamo de los cuatro perdedores inconformes, porque mientras su declaración resonaba a nivel nacional, aquí Clara Luz comenzó a hacer lo que parece no hizo desde el primer día de su nombramiento: ponerse a tejer fino, a concretar alianzas y a encabezar mitines para fortalecer la posición ganada.
Por lo pronto, ya se hizo acompañar del número dos que arrojaron las encuestas: Felipe de Jesús Cantú, el único que respetó el documento firmado cuando se inscribieron en el proceso el pasado 22 de junio, de que aceptarían el resultado tras jugar con las reglas marcadas por el partido, de aceptar los resultados de las encuestas y sobre todo, de apoyar a quien se alzara con el nombramiento o la designación.
Ninguno de los tres compromisos fueron honrados, o si acaso el primer día, porque después conforme pasó el tiempo se fueron desdibujando hasta que Tatiana Clouthier le saltó al cuello a Clara Luz Flores y convenció a los otros tres ex aspirantes para a sumarse en la intentona golpista.
LA MALDICIÓN DE ABEL GUERRA
Conforme transcurran los días iremos viendo cómo avanza este proceso, pero por lo pronto conviene regresarnos al 2009 e incluso al 2006, cuando Abel Guerra compitió contra Adalberto Madero en el proceso por la alcaldía de Monterrey y cuando ya se había dado por ganador en el comité estatal del PRI, tuvo que recular.
Tres años después peleó con uñas y dientes la designación por la candidatura a gobernador, pero perdió en la interna con Rodrigo Medina, el favorito del entonces gobernador Natividad González Parás.
Abel acumuló dos derrotas al hilo por la alcaldía de Monterrey, primero contra Alberto Madero y después contra Fernando Larrazabal, si bien era impensable que Rodrigo Medina ganara la gubernatura perdiendo la alcaldía de Monterrey y sin embargo lo logró.
Por eso por eso dicen que ahí nació la maldición de Abel para Clara Luz, a quien encima le cayó el escándalo de Nxium, del cual no pudo reponerse en el 2021 y habrá que ver si la misma maldición no la alcanza esta vez si mantiene la coordinación y avanza hacia la candidatura, cuando estará obligada a lograr el impacto de una buena campaña para remontar la derrota de hace cinco años.
UNA ELECCIÓN A TERCIOS
Porque ahora sí hay la fundada expectativa de que la elección se va a ir a tercios. Por lo pronto, los más contentos parecen ser Samuel García y Adrián de la Garza, quienes ya se frotan las manos ante un eventual resquebrajamiento de Morena en Nuevo León.
Y mientras por un lado Samuel García tiene una baraja de opciones que comienza con Mariana Rodríguez, también están muy al pendiente Miguel Ángel Flores, Félix Arratia y por supuesto Marta Herrera, quien como piso ya trae en la bolsa la candidatura a la alcaldía de Monterrey.
En el caso del PRI y el PAN, el asunto se cuece aparte porque el único precandidato hasta la fecha es Adrián de la Garza y en caso de una eventual ausencia por causa grave o por lo que ustedes quieran, del alcalde de Monterrey, habría que ver de quienes se puede echar mano en alianza con el PAN.
Si nos preguntamos cuáles figuras importantes han construido hasta la fecha, pareciera que ninguna más, sin embargo, habrá seguidores de algunos aspirantes, sobre todo a la alcaldía de Monterrey, que dirán que tienen gente con tamaños para pelear una candidatura a gobernador.
Del lado del PRI levantarían la mano Lorena de la Garza y César Garza y por el PAN Carlos de la Fuente y Fernando Margáin, por lo pronto…
EN EL PRI SÍ LES CORTAN LA CABEZA
Claro que eso nadie lo quiere decir en este momento porque sería brincarle al cuello a Adrián y eso en el PRI sí se paga, no como en Morena, donde todavía hay gente en la barda esperando si se va a caer o no Clara Luz Flores.
Interesantes los procesos, pero habrá que ver qué sigue de aquí a diciembre, cuando inicien las precampañas del año electoral que marca la autoridad y el árbitro, en este caso es el Instituto Nacional Electoral y el Instituto Estatal del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Nuevo León.
Lo que sí queda claro, con Clara o sin ella, es que la elección se va a ir a tercios porque Morena ya entró en Nuevo León mediante la afiliación de más de 200 mil nuevoleoneses, por lo que tiene muchos más afiliados que sus adversarios.
Pero, ¿quién se quiere presumir hoy como líder en las preferencias? Mañosamente las encuestas comienzan a hablar del porcentaje por colores, no por nombres. Ya lo iremos viendo…