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Exige Berenice Martínez acciones contra el buying hacia niños y niñas con autismo y discapacidad .

Monterrey, Nuevo León, 2 de marzo.- Con el objetivo de garantizar entornos educativos seguros e incluyentes, la Vice Coordinadora del Grupo Legislativo de Morena, Bere Martínez, presentó un exhorto para que la Secretaría de Educación informe sobre las acciones implementadas contra el acoso escolar dirigido a estudiantes con autismo, neurodiversidad o discapacidad.

Durante su intervención en el Pleno del Congreso del Estado, la legisladora subrayó que el bullying es una problemática grave que impacta directamente en el desarrollo emocional, social y académico de niñas, niños y adolescentes, especialmente de quienes enfrentan mayores barreras dentro del sistema educativo.

Advirtió que muchos estudiantes viven situaciones de burla, aislamiento y discriminación que incluso los llevan a abandonar la escuela.

“El bullying no es una broma, es violencia, y sus consecuencias pueden ser devastadoras. Nuestras escuelas deben ser espacios donde cada persona sea respetada en igualdad de condiciones”, expresó.

Martínez destacó que, de acuerdo con datos nacionales e internacionales, una proporción significativa de estudiantes ha sufrido acoso escolar, siendo particularmente vulnerable la población con discapacidad o condiciones del espectro autista.

“La inclusión forma ciudadanos más solidarios, más conscientes y más respetuosos de las diferencias humanas”, añadió.

El exhorto solicita a la autoridad educativa estatal detallar los programas, protocolos y mecanismos que actualmente se aplican en escuelas públicas y privadas para prevenir, detectar y atender estos casos, con el fin de evaluar su efectividad y fortalecer las políticas públicas en la materia.

“No basta con que las niñas y niños estén en las aulas; debemos asegurar que aprendan en un entorno seguro, respetuoso y libre de violencia”, enfatizó.

La diputada hizo un llamado a construir una cultura de inclusión real dentro de las escuelas, que contemple capacitación docente, atención psicológica, detección temprana y sensibilización de toda la comunidad educativa.

Finalmente, reiteró que la diversidad no debe verse como una limitante, sino como una fortaleza social, y que garantizar una educación libre de violencia es una responsabilidad compartida entre autoridades, docentes y sociedad.